Nivel o conocimiento
Decidimos salir un fin de semana y marcharnos a la montaña, a pasear y conocer el entorno de una ruta. Nos hospedamos en un albergue y disfrutamos de la naturaleza. Cuando regresamos a casa y nos preguntan que tal en fin de semana, nunca se nos ocurre calificarlo, es decir, ponerle notas. No decimos si ha sido suficiente, insuficiente o notable, no le damos un apto o no apto, ni le ponemos números. El motivo es bien sencillo, acabamos de vivir una experiencia; por lo tanto, hablamos del paisaje, del tiempo que hizo, de la variedad de animales y plantas que hemos visto y conocido, de cómo se estaba en el albergue etc… Pero, como podéis comprobar, lo verdaderamente interesante es la experiencia vivida y todas las sensaciones que nos produce el camino recorrido; y el tiempo vivido es una situación difícil de calificar, porque nuestros sentidos no tienen un nivel de evaluación. Cuando decidimos practicar karate-do, entramos en un mundo nuevo con experiencias y valores diferentes a lo...