Orientaciones prácticas para los entrenamientos
Primero el conocimiento, luego la creatividad, después la variedad y por último la capacidad de transmitir toda la información requerida para el aprendizaje, son los ingredientes fundamentales para una correcta enseñanza del karate-do. Enseñar a aprender y no menos importante aprender enseñando son requisitos indispensables para conectar con el alumno y hacerles partícipes del relevo que supone transmitir este valioso mensaje.
Os propongo una serie de consejos prácticos que por supuesto quedan abiertos al libre albedrío de todo aquél que quiera ponerlos en práctica.
1º La caja de las sugerencias :
Admitir críticas no es fácil para un maestro de karate porque la tradición siempre ha impuesto un modelo de aprendizaje basado en la imposición del sensei y la sumisión de los aprendices, pero un buen proceso de evolución sería permitir que nuestros alumnos expusieran sus opiniones sobre el modelo de clase que más les agrada y tomar en valoración sus quejas y sugerencias, que pueden realizar al finalizar las clases y de forma anónima cualquier impresión obtenida durante la clase, que le gustó más y que menos, y en base a los resultados actuar en consecuencia. Será fácil encontrar sugerencias sobre el entrenamiento de las katas, puesto que normalmente se muestran tediosas y repetitivas, así que os propongo un trabajo más variado pero con un mismo fin:

2º El entrenamiento de las katas :
Realizar las katas empezando con la pierna contraria, pero intentando cuadrar el kata para que se realice el mismo embusen que el original. sólo cambiando de sentido. Este trabajo nos servirá para perder el automatismo que supone las repeticiones y al mismo tiempo hacernos pensar en la correcta ejecución de los movimientos.
Ejecutar los movimientos correctos del kata , pero con una mano en la espalda de manera que nos hará pensar en la ejecución correcta de la técnica y al mismo tiempo veremos la dificultad que implican algunos movimientos con un sólo brazo. Cambiando al finalizar de extremidad.
Hacerla con los ojos cerrados, o los ojos vendados, nos obliga a posicionar bien cada movimiento para conseguir la estabilidad necesaria para no desequilibrarnos que sin el sentido de la vista en bien fácil.

Introducir la «moviola » en los movimientos acabar el kata y realizarlo en sentido inverso, retrocediendo paso a paso hasta finalizar el kata en su principio. Esto nos hace pensar intensamente en cada paso y nos interioriza correctamente toda su ejecución y al mismo tiempo nos proporciona una atención y concentración especial.
Realizar una técnica de pierna después de cada defensa del kata, nos obliga a variar su ejecución y pensar en los movimientos con especial atención a las técnicas de piernas.
Realizarlo con máxima velocidad , sólo con la atención especial de que tengamos un buen asentamiento y especial potencia en las técnicas, nos obliga a realizar un trabajo cardiovascular con los cambios de ritmos alterados en el kata.
Introducir en el kata cambios en las respiraciones, nos hace ser conscientes de cual es la respiración correcta.
Realizar sólo las posiciones del kata, dachi -kata, nos prepara para un trabajo de base fundamental en su aprendizaje.
Realizar el kata sin moverse del sitio, sobono-kata, nos obliga a plantear correctamente las técnicas de brazos y pensar en el kata sin movimientos.
Entrenar en sitios irregulares, playa, campo o cualquier entorno en el que podamos adaptarnos a la inseguridad del terreno. Haciéndonos conscientes de la importancia de la estabilidad y al mismo tiempo utilizar los cinco sentidos al aire libre.

3º La poca importancia del cinturón :
Al comienzo de la clase cuando tengáis a todos formados, pedirles a los alumnos que se cambien el cinto, a un verde que utilice un cinto negro, a un cinturón negro ponedle un cinto blanco y así sucesivamente. Realizad grupos que supervisen los cintos más altos , aunque no tengan ese nivel , y que sean ellos los que organicen los grupos , las órdenes y los trabajos concretos. Observa y experimenta, como se puede también aprender enseñando, y al mismo tiempo sirve como un proceso de humildad para los más avanzados.
Permite que un cinto de nivel bajo realice los calentamientos e incluso se prepare alguna clase con un motivo concreto y siempre supervisada por el maestro.
Retira los cintos de todos los participantes y que traigan el cinturón blanco, practica y observa si el nivel de cada uno es acorde con el requerido . Ejecuta katas de nivel y que sean ellos los que vean como está su nivel, sin necesidad de que lo marque ningún cinturón.
Practicar en la playa o el campo , sin karategui ni cinturones, y observa la diferencia de entrenar en el dojo.
4º La respiración :
Encended una vela , e intentar soplar dominando la llama, pero sin necesidad de apagarla, entrenareis la inspiración y sentiréis el control del aire al salir de los pulmones.
Inflar globos e intentar medir con cuantas expiraciones e inspiraciones se consigue llenar el globo hasta una determinada medida, esto nos obliga a controlar la capacidad individual de cada uno y comprobar su espirometría.
En clase a modo de calentamiento intentar mantener un globo en el aire, soplándolo sin que caiga, se puede sustituir por plumas o burbujas de jabón.
Conclusión : Evidentemente podemos usar un sinfín de artilugios y aparatos para realizar nuestros entrenamientos, con el fin de mantener y mejorar la atención en el aprendizaje, pero siempre planteando correctamente los objetivos.
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