La historia del karate malagueño
Permitidme que os cuente, a grandes rasgos y sin entrar en profundidades como ha sido la historia de nuestro kárate en Málaga y por extensión en nuestra comunidad autónoma. No puede existir una historia con todos sus fundamentos sin establecer un prólogo, el nuestro comienza sobre los años 1970-71.
El principio del kárate en Málaga y a modo de introducción, lo protagonizó un personaje que no duró demasiado y no llegó a «cuajar» en esta disciplina. Se llamó, Alberto Murante que llegó a Málaga a finales de los 60, empezó en el Gimnasio Toyama, que era un club de judo gestionado por un oficial de la policía. Venía de Italia y había obtenido el cinto marrón de shotokan, pero también practicaba taekwondo, que en aquella época se denominaba kárate coreano. Esta disciplina estaba incluida en la federación de judo como disciplinas asociadas, hasta que Murante propició la creación y formalización de la federación de taewondo. Empezó con kárate y organizó algún campeonato en la ciudad deportiva. Como no creó una escuela que se mantuviera en el tiempo en cuanto a karate se refiere (si profundizó más con el taewondo ) sólo haremos una breve referencia a éste personaje , que por cierto, con el tiempo sería más relevante en Málaga por las heladerías» La Veneciana » fundadas por su familia y con gran solera en la ciudad.
Hacia los años 1970_72, comenzaron nuestros primeros pasos. Fueron nuestros profesores, (que no maestros) los que comenzaron a impartir sus primeras clases: Luís Fernández Solis y Jesús Espiga Rodríguez. Venían de Alemania donde comenzaron su práctica, con maestros japoneses que ya estaban establecidos en distintas ciudades germanas. Estos maestros eran de shotokan, por que fue uno de los primeros estilos que se abrió al mundo. Llegaron con un nivel básico, que más tarde formalizaron con la federación, entonces sólo existía la de judo y disciplinas asociadas
Luís Fernández Solís : Fue un emigrante, como otros muchos, que trabajó como operario en las fábricas alemanas, en su tiempo libre practicaba kárate, con maestros japoneses, de manera que cuando regresó a Málaga, comenzó a practicar con algunos compañeros (José María Fernández Pizarro, fue emigrante, con él y comenzó, a practicar cuando regresó) y familiares, en la ciudad deportiva de Carranque, durante cuatro o cinco años. Creó una escuela y alumnado suficiente para iniciar, su escuela y su primer dojo, llamado «Ocuma» hacia 1977.
Con un carácter difícil y complicado, prepotente y de trato difícil, utilizando a sus alumnos y a las personas en muchas ocasiones, fue creando discípulos pero no amigos. Como muchos sabéis el recuerdo que queda en la mayoría de ellos, es de agradecimiento por situarlos en el camino del kárate do, pero sin mucho aprecio ni cariño, y como prueba ningún alumno a día de hoy, tiene trato ni relación con él.
Jesús Espiga Rodríguez: También fue un operario emigrante en las fábricas alemanas y de la misma manera, pero con maestros diferentes, practicaba kárate do en ese país. Cuando regresó a Málaga (aunque su ciudad natal, era Madrid) comenzó a practicar, en un principio, con Luís Fernández en la ciudad deportiva, pero aquello duró muy poco, porque era imposible que sus caracteres se complementarán, así que comenzó su propio dojo, por el cine la fuente, barrio de la Victoria, trasladándose posteriormente al judo club Málaga, en calle beatas. Que más tarde se convertiría en kárate club Málaga. 1973_.74.
Su carácter era dicharachero, juerguista, vividor, más relaciones públicas que maestro. Sabía utilizar a las personas en su beneficio y sólo se rodeaba, de todo aquel que siguiera su ritmo, de juerga. Sus alumnos tenemos un recuerdo de él, también de agradecimiento por darnos, una buena base. Pero el trato con él es más de colega, que de maestro.
De aquí, surgió una competencia y una enemistad, entre los dos bandos «Ocuma» y «kárate club Málaga», que duró muchos años.
Sobre todo porque la federación la gestionaba Luís, y esto, perjudicó mucho a los alumnos de Jesús. Pero todo esto se acabó, cuando sus alumnos, por los dos bandos, empezamos a entrenar juntos y aprendimos, que los que estaban equivocados, eran nuestros maestros.
Juntas a dos con «el ego por las nubes», y lo único que obtendrás es una relación de poder, una competencia, a ver «quien es más capaz» pero, nada que beneficie a la comunidad que les rodea y al kárate en general.


Unos años más tarde llegaría uno de los primeros orientales a Málaga, nuestro apreciado y ya fallecido Akihiro Mieno, tampoco vino como maestro, por que recién había obtenido su primer Dan, cuando se estableció con nosotros y comenzó su enseñanza de la línea itosukai (línea que al día de hoy en varios de sus alumnos ha derivado a shito Ryu). Como podéis apreciar, no hemos tenido la base de maestros (y me refiero, a altos grados de kárate mundial) sino, a profesores con más buena voluntad, que fundamentos. De ahí, que nuestra práctica haya derivado, fundamentalmente al kárate deportivo, sin un fundamento tradicional y sin conocimientos en profundidad del kárate de origen.Durante años algunos nos preocupamos, en buscar estos conceptos de maestros, viajando a la capital de España fundamentalmente, donde encontramos la mayor parte de los conceptos, que hemos intentado desarrollar a lo largo de estos años. A continuación os presento a los maestros pioneros en nuestro país , junto a Gogen Gamaguchi ( El gato ) en un viaje a Japón de Jesús Espiga.


En 1978, por lo tanto hace 41, años, el zaragozano Luís Vallespin La justicia inauguró las clases de kárate en Torremolinos donde dos de sus maestros ingleses habían alquilado un local para la práctica , abriendo su dojo del estilo shukokai , El «Shukokai dojo «( y que se mantuvo abierto no más allá del año 1982 ) en la primera planta del edificio Entreplazas. Vallespin que en aquella época poseía el primer dan y tenía conocimiento de varias armas de kobudo, entabla amistad con el maestro Jesús Espiga, y cómo se solia hacer en aquella época entrenaban juntos dentro y fuera del dojo.

Al año siguiente el maestro Jesús Espiga, haría lo propio con su kárate club torremolinos, en un local de los bajos del edificio San Enrique.(donde entrenamos en muchas ocasiones).Estos son los dojos pioneros del kárate en torremolinos.

En los años 80 se asientan las clases de kárate con la apertura de tres nuevos gimnasios. El club deportivo Goju Ryu Torremolinos. El club shotokan kárate do. Y el club arte y deporte. El estilo shotokan, estuvo representado, por el maestro de origen suizo Didier Kuchler (con el cual entrenamos unos años en Málaga) y que falleció en 2015. Dejándonos un profundo vacío y un recuerdo inolvidable. Su maestro era Oshima, que practicó en su juventud con el mismísimo Gichin Funakoshi.


En el arte y deporte, nuestro amigo tristemente fallecido Antonio García Jiménez impartió sus clases durante unos años. Por supuesto mención especial, a mi amigo y compañero de inicios, Lorenzo Marín Luna, que como sabéis, es actualmente referente del kárate deportivo mundial, para orgullo de todos nosotros.

Lorenzo Marín Luna

Con Akihiro Mieno, llegó a Málaga, lo más parecido al kárate tradicional, que nunca tuvimos. Corría la década, de principios de los 70, cuando nos visitaba por primera vez, acompañado de un amigo, estudioso de la cultura japonesa (Paco), que conoció en Oita (Japón), Tenía un piso, este compañero, en el barrio del Parque del Sur, donde me había mudado yo recientemente, por esa época, las primeras películas de artes marciales, nos daban un concepto fantasioso, de lo que era el origen del kárate do. A esto, le sumamos, ver entrenar a un oriental, en el campo, amarrando cuerdas de pita a los árboles y golpeándolos con las extremidades. Aquello a mi personalmente (con 12 años) me dejó bastante impresionado. Comenzó a darnos clases, primero al aire libre, y más tarde, en el salón del piso donde vivía, por que no estaba amueblado. En este período ,sólo tenía pasaporte de turista y no podía permanecer, muchos meses en el país, así que regresaba a Japón y volvía pasado un año, hasta que regularizó su documentación y consiguió establecerse en el país. Hacia 1976, comenzó a dar clases en el Kárate Club Málaga, donde yo lo seguí y luego me quedé. No pasó mucho tiempo, que se independizó y montó su primer dojo (1977) en la calle San Juan Bosco de Málaga y le llamó Kuro Obi (cinturón negro). Pronto se hizo de bastante alumnado y se trasladó a un centro más grande, una fábrica de lejía por la zona, calle Federico Chueca (1978 _79). Centro que aún sigue funcionando y gestiona, Diego Maldonado, aunque en un principio lo llevó Paco Camarena hasta su fallecimiento.

Sobre finales del 1979, comenzó también a dar clases en el Gimnasio Cub Brieva, hasta su cierre en 1992. En ésta época compartió clases con el maestro Muraishi (gensei ryu, que por cierto, ya practicaba el kata sansai, tan de moda ahora). Mieno sensei, nació en la ciudad de Oita, en la japonesa isla de Kyushu en agosto de 1946. Se inició en el kárate itosukai con Akira Kitamura sensei, discípulo de Ryushu Sakagami sensei, fundador de esta línea del shito ryu, con el que también entrenó. Era una persona, cordial, amable y abierto en el trato con los demás. Ganándose nuestra simpatía y respeto. Aprendió español en un tiempo récord, llegando con el tiempo a dominar incluso los difíciles giros y dobles sentidos propios del andaluz ( información extraída del blogs de la Asoc. Malagueña de Goju Ryu) .Como única crítica, y esto debido a su mentalidad japonesa, es que era muy sectario con su grupo, no permitía que se relacionaran con los demás karatecas, porque según decía el kárate deportivo, no lo entendía como arte marcial. Así que hasta que varios de sus alumnos no se independizaron, no comenzaron a abrirse al kárate malagueño y aprender también con los demás. En 1995, por motivos familiares, regresó a Japón. Aunque algo pudo influir un desengaño amoroso. Su legado nos queda en el recuerdo y sobre todo en la enseñanza de sus alumnos. D. E. P.

Me falta hablaros de cómo comenzaron los colegios a difundir, el kárate en Málaga y provincia. En un principio, la finalidad era, esa, difundir y promocionar el kárate, a través de los niños en su centro de enseñanza, pero el proyecto no era otro, más que durante el curso escolar, se pudiera obtener como máximo el cinto amarillo, para seguidamente con la lista de clubes que ya tenía, nuestra recién creada federación, pasar estos niños al club más cercano, y crear una cantera, que garantizara, la continuidad y el progreso de nuestra actividad. Pero, aunque así, se acordó, no se pudo llevar a cabo, por que la disputa creada entre los dos principales, «profesores», no daba lugar a entendimientos. Los pioneros en dar clases, fueron Lorenzo Marín y Juan Carlos Vicente ( el amanuense ), en el colegio de La Reina, luego vendrian muchos más (C. Europa, C Severo Ochoa., C. Lope de Vega. C. Platero,. C Gamarra,. C El Monte etc etc) Por parte del grupo de Ocuma los colegios, un poco más tarde los comenzaron Miguel Angel Martín Rando y Antonio Ordoñez, más tarde vendrian muchos más. En un principio, los directores de los distintos colegios de la provincia, estaban interesados en nuestra actividad y faltaban profesores para cubrir horarios. Hasta que se formaron las cooperativas de actividades extraescolares, y esto acabó, con el filón, para muchos de los colegios. E incluso acabó siendo un perjuicio, para nuestra actividad, ya que comenzaron a dar clases, personal muy poco cualificado y bastante incompetente. Y esto, sólo sirvió para, aburrir y producir el efecto contrario, con el que se creó la idea.
MÁS HISTORIA DE NUESTROS INICIOS
Contaros, la historia del kárate de Málaga, nunca podría estar completa, si no hago referencia a un personaje importante, no sólo de los comienzos, sino de la continuación y del presente.
Javier Brieva Ortega, fue y es aprendiz de todo y maestro de nada. Alumno de los pioneros del judo en Bilbao y más tarde alumno de kárate en Madrid con el maestro, Osamu Nomura, de shotokan, obteniendo el grado de cinturón marrón de kárate, y de judo. Más tarde, presidiría la federación de judo en Málaga y Le otorgarían, el primer Dan de judo, por su labor, en pro del judo nacional.

Pero, lo verdaderamente importante, fue y es, su labor como divulgador de las artes marciales, escribiendo artículos y promocionando en muchas revistas de carácter nacional, como Budo, Cinturón Negro, título que más tarde, tendría, su programa de televisión en PTV.
Conocía a todos los altos grados de España y en muchas artes marciales
Nació en San Sebastián, de una de las familias, más influyentes de España, con un patrimonio importante, también en Venezuela.
En 1979, abrió el prestigioso, gimnasio club Brieva, donde sólo admitía, a los socios, tras una entrevista. Tuve el placer de hacer judo, un
par de años, con el primer olímpico malagueño de ésta disciplina Fco. Rodríguez, en dicho club.
Amigo de Jesús Espiga, entrenó en kárate club Málaga, durante un tiempo y a partir de entonces, nunca perdimos los lazos, ni la relación. Lo considero, una persona íntegra y con un carácter extrovertido, capaz de integrarse en cualquier grupo, y con una experiencia, en las artes marciales, fuera de lugar
LOS PRIMEROS CINTURONES NEGROS
Os sigo contando, algo que muchos de vosotros no conoce, y otros recuerdan vagamente. Las primeras generaciones de alumnos del kárate malagueño, y por extensión los primeros cinturones negros que se obtenían, fueron :
Por parte de Luís Fernández Solis: José Maria Fernandez Pizarro (que estuvo de presidente de la delegación malagueña, durante muchos años) .Fco. Antolin, lo sacó seguidamente, unos meses más tarde


.Y luego Rafael Ledesma ( Fali,) que así Le llamaban sus compañeros. La generación de , Salvador Zuñiga (boris) Antonio Ordoñez y José Manuel Ruiz Oliva (el rubio.) Llegó un poco después. Detrás de ellos, vinieron Miguel Angel Martín Rando. Luís GarcíaJiménez ( actual presidente de la FAK ) La familia Capitán. Y poco después Eugenio Torres. Antonio Cisneros, José Luis Rosua. Y algunos otros, alumnos de alumnos, que dejo en el tintero.

Por parte de Jesús Espiga: El primer cinto negro primer Dan fue: Juan Carlos Vicente. Aunque no era el alumno más antiguo, porque estaba Fco. Villanueva, pero lo obtuvo más tarde.

Manuel Ortega, Lorenzo Marín y Antonio Ávila lo obtuvieron, poco después. Junto con otros alumnos que la mayoría, no conocéis. Rafael Conde Caballero, Antonio Millán, Diego Moreno , Ricardo Cortés etc….
Por parte de Akihiro, : Los primeros cintos negros, fueron :Juan Antonio Casado ,Rafael Conejo .Mas tarde Luís Martín. Ricardo Romero. Fco Camarena. Y algunos otros que quedan en paréntesis para el recuerdo.
PRIMEROS RESULTADOS DEPORTIVOS EN MÁLAGA Y ANDALUCÍA
Quisiera continuar mi historia, haciendo un recuerdo , al kárate deportivo, en esa época, que muchos de vosotros no conocisteis. Lo primero que quiero hacer referencia es a que no existía, la federación andaluza, hasta el 1985_ 86. que se constituyó, por lo tanto la forma de competir a nivel nacional, era únicamente a través de formar parte, en nuestro caso de la federación malagueña, que estaba constituida como tal.
El primer campeonato de Andalucía se hizo en Jerez, clasificatorio para el de España en 1987.
Competir a nivel nacional, en ésta época, no era nada fácil, los viajes, las estancias, la forma de competir era bastante más dura, que la actual. Hoy en día, los competidores son deportistas, rápidos, ágiles y bien preparados físicamente. En la época a la que me estoy refiriendo, (1980_86). Eramos gladiadores, duros de mente y de cuerpo y capaces de enfrentarnos a cualquiera, sin miedo y con entrega.
Los primeros resultados, que se obtuvieron a nivel nacional, subiéndonos a un podium, fue en 1982, y lo hicimos Soledad Temiño y Juan Carlos Vicente. Miguel Angel Martín Rando, consiguió un cuarto puesto en este año, y formamos parte de la selección española júnior, de esa época.

Al siguiente año José Antonio Herrera y Miguel Angel Martin Rando quedarían segundos (1983) y entrenaron en la Joaquín Blume. (residencia de deportistas de alta competición).
A partir de entonces, llegarían otros resultados importantes, Remedios Moyano, campeona de España, Silvia en Katas.
Y por supuesto, hacer referencia a nuestro amigo y compañero, Eugenio Torres, (85_86) que ha conseguido hasta el momento, los mejores resultados, deportivos, en combate, de un malagueño, luego llegarian más, pero ya como federación andaluza.

DE DONDE VENIAN
Hablar de las personas, sin herir susceptibilidades, no es fácil y mucho menos en nuestra actividad marcial, porque los lazos que unen a maestros y alumnos, en cada caso, es personal e intransferible.
Sólo pretendo presentaros, desde mi experiencia y vivencias, cómo fue la historia del kárate malagueño, sin mentir y que bajo mi punto de vista, no podríamos comprender, sin presentaros, ni conocer a todos los personajes implicados.
Quienes eran.
De donde venían.
Cómo era su forma de ser.
Todo esto, siempre constatado con compañeros de esa época y de los dos grupos de litigio en su origen.
Me gustaría presentaros y a algunos recordaros, a otra persona, que también comenzó como pionero del kárate en Málaga. Aunque su verdadero inicio, fue Marbella. Su nombre es Emilio Jiménez (y digo es, porque creo que sigue vivo) con el apodo de «el albañil». Sus primeros pasos, hacia principios de 1970, fue su primer dojo en Marbella, el club «Sukume», de dónde surgieron karatecas, todavía en activo, como Gustavo Adolfo Reque,

Antonio Piña, Andrés Pleguezuelos, Jaime Bosch y algunos otros. Que más tarde dieron origen al club Zen.

Sobre el 1976, montó su segundo dojo en Málaga. Por el camino de Suárez, el club de kárate shotokan, estilo que practicaba. De este club, surgió, nuestro compañero José Miguel Modelo Flores, en activo, aún.
Emigrante también, procedente de Francia, buen karateca, persona afable, agradable y simpático. Su principal fallo, era su nivel cultural escaso, por circunstancias de la época, como fue un emigrante joven, no pudo estudiar y tenía algunas carencias, que más tarde, se reflejó en sus enseñanzas (recuerdo, que fue nombrado jefe de árbitros en Málaga, y le costaba leernos el reglamento). Pero esto, no lo desmerecía como persona.
Creó un grupo bueno de karatecas y hacía principios de los 80, montó un bar y abandonó las enseñanzas de kárate.

Comentarios
Publicar un comentario