La importancia de los ritos en las clases de karate
Los ritos son acciones simbólicas. Transmiten y representan aquellos valores y órdenes que mantienen cohesionadas una comunidad. Debe existir un código ético de conducta, el cual debe tenerse en cuenta antes de comenzar cualquier entrenamiento de karate y por supuesto mantenerlo durante su práctica.
Hoy consumimos no sólo las cosas, sino también las emociones de las que éstas se revisten. No se puede consumir indefinidamente las cosas, pero sí las emociones que son más efímeras que los objetos, por eso, nos dan estabilidad a la vida. De manera que lo que buscamos en el fondo es autenticidad emocional.
También los valores sirven hoy como objeto del consumo individual. Se convierten en mercancías. Valores como HONOR-DISCIPLINA-LEALTAD-RESPETO-HUMILDAD etc… son desguazados y convertidos en meras palabras sin sentido, olvidando que son unos preceptos que deben envolver a todo practicante de artes marciales y por supuesto perfeccionar nuestra personalidad. A través de los valores , uno no entra en relación con los demás, sino que sólo se refiere a su propio ego , a su mejora como persona individual, al camino de la perfección.
Las prácticas rituales se encargan de que tengamos un trato pulcro y sintonicemos bien no sólo con las otras personas sino también con las cosas, podemos enseñar nuestra disciplina sin ritos pero a la larga acabaríamos desnudando de emociones, una actividad que debe estar repleta de ellas.
Sirva como ejemplo:
Con la ayuda de la misa los sacerdotes aprenden a manejar pulcramente las cosas: sostener el cáliz con cuidado y la hostia, limpiar pausadamente los recipientes, pasar las hojas del libro. Y el resultado pulcro de sus acciones hacen que estas cosas puedan perdurar y por supuesto transmitir todas las emociones de las que ellas se revisten.
Trasladando nuestros ritos a las clases, de karate, como son la etiqueta del dojo, las normas comunes de cortesía, el comportamiento ejemplar del practicante, el respeto hacía el maestro, sus compañeros y hacía el dojo, la manera establecida de realizar los saludos, la forma correcta de vestir y en definitiva guardar todas las tradiciones hacen que éstas puedan perdurar y transmitirse de maestro a alumno. Y por supuesto mantener el conjunto de emociones que es en definitiva lo que nos mantiene ligados a su práctica y desarrollo.
Muchas formas de repetición , como por ejemplo aprender de memoria, han dejado de fomentarse con el argumento de que reprimen la creatividad, la innovación. Lo cierto es que sólo las repeticiones llegan hasta el corazón. hacen que la atención se estabilice y se haga más profunda, es el rango esencial de los rituales. Se distingue de la rutina por su capacidad de generar intensidad.
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