LA SENSACIÓN DE LA TÉCNICA
Enderezar la columna. Estirar la pelvis hacia delante. Poner fuerza en el tanden. Ralajar la espalda baja. Apretar los glúteos.
Todas éstas instrucciones, aunque suenan independientes, describen una sola intención. Todo esto se refiere, a todos los aspectos de un mismo movimiento, exacto, una inclinación de la pelvis, nos minimiza la curva lumbar, enderezar la espalda, reduce al mínimo las curvas cervicales, poner fuerza en el tanden, crea una conexión más firme entre la parte superior y la inferior, apretar los glúteos, sitúa bien la pelvis, y la relajación de la espalda baja causará automáticamente que la pelvis se incline hacia atrás. Todo ésto, los japoneses lo denominan Gamaku, que nos es más que una cuestión postural, que unido al Muchimi, hace que el conjunto de los desplazamientos de una sensación de seguridad, estabilidad, asentamiento y sobre todo nos explica, porque un kárateca con estos conceptos es mejor que otro.
EL PRINCIPIO DE LAS KATAS
Os cuento hoy, cuál es el principio de todas las katas y de todos los estilos y escuelas, y por ende, del kárate do.» Vencer al adversario con un sólo golpe.» Un carpintero nos demuestra que con un sólo golpe es capaz de introducir un clavo al máximo en la madera seleccionada, y esto lo consigue con práctica y determinación. Un golpe perfecto sin el pensamiento crea el mejor resultado y viene dado por el movimiento espontáneo que trae todo el cuerpo y toda la mente juntos en un sólo momento. Practicamos el kata y buscamos la perfección en el movimiento, para llevarnos a la ejecución que los japoneses, sobre todo en Okinawa, denominan CHINKUCHI. Este probablemente, para muchos de vosotros, será un término nuevo, pero junto con Muchimi y gamaku, nos obliga a pensar, cuál es el desconocimiento de nuestro arte marcial, que para practicarlo en profundidad y dominarlo, necesitamos algo más de una vida y la preocupación necesaria para conocerlo, saliéndonos de vez en cuando del ámbito de la competición.
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